Cuándo consultar a un fonoaudiólogo y cuándo esperar.
"En el jardín me dijeron que espere." A veces está bien. Otras, no.
Una de las frases que más escuchamos en la consulta es "en el jardín me dijeron que espere, que cada niño tiene su ritmo". Y es cierto, cada niño tiene su ritmo. Pero hay ritmos que son variaciones dentro de lo esperado, y hay ritmos que son señales de que algo necesita atención. La diferencia importa, y no siempre es visible a simple vista.
Esperar puede ser la decisión correcta cuando el niño comprende bien, se comunica de otras formas aunque no hable mucho, tiene un desarrollo general sin señales de alerta, y el retraso es leve y reciente. Pero esperar puede ser un error cuando hay señales claras de dificultad, cuando el retraso es significativo respecto a los pares, o cuando hay factores de riesgo conocidos como prematuridad, antecedentes familiares, otitis frecuentes o señales de desarrollo atípico en otras áreas.
En Chile, los niños con diagnóstico de Trastorno Específico del Lenguaje ingresan a escuelas de lenguaje a los 3 años. Eso significa que la evaluación debería ocurrir antes de los 3 años para que la intervención pueda comenzar cuando corresponde. Actuar a los 2 años y medio tiene un impacto completamente diferente que actuar a los 4.
La consulta fonoaudiológica no es una alarma, es información. Ir a evaluar no significa que hay un problema. Significa que quieres saber exactamente dónde está tu hijo.
Preguntas frecuentes
¿Tienes dudas sobre este tema?
Escríbenos, estamos para ti →